Happy woman standing at the open refrigerator with fruits, vegetables and healthy food

Una combinación de dieta saludable y de ejercicio constante nos hará mantenernos en una buena forma física. En las siguientes líneas te contamos las claves para conseguir un cuerpo sano y sin exceso de peso.

Ya sea para mejorar nuestras capacidades físicas o simplemente para bajar esos kilos que nos sobran, nuestros esfuerzos se deben focalizar en dos factores: la dieta y el deporte.

Engordamos cuando nuestro cuerpo acumula las calorías que no gastamos. Es decir, al cabo del día ingerimos una serie de alimentos con un aporte calórico mayor del que llegamos a quemar. Y si este proceso de acumulación de calorías se alarga en el tiempo, tiene como resultado esos odiosos kilos extra.

Una respuesta obvia a este problema sería optar por hacer más deporte para quemar en mayor volumen ese desajuste calórico que tenemos. Pero si seguimos comiendo lo mismo, podemos desperdiciar horas y horas de esfuerzo sin ver grandes resultados.

Por tanto, una combinación entre un mayor nivel de ejercicio físico junto con un cambio en nuestra dieta nos hará conseguir las metas que nos proponemos mucho más rápido.

Nuestra alimentación, junto con los hábitos de vida, es un aspecto fundamental para tener y mantener una buena salud. Huesos, músculos y demás partes del organismo  necesitan determinados compuestos biológicos para desarrollarse y fortalecerse. Por ello, llevar una dieta equilibrada y sana no solo nos cuida por fuera, sino también por dentro.

¿Qué alimentos conforman una dieta sana y equilibrada?

Una de las principales recomendaciones de los expertos es intentar introducir el máximo número de alimentos en nuestra dieta. Esto hará que sea más equilibrada y llevadera.

Los grupos alimenticios de verduras, hortalizas, carnes, pescados, legumbres junto con los huevos y los frutos secos, conforman las bases de una dieta variada y equilibrada. Combinándolos en unas 4 o 5 comidas diarias (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena) y reduciendo al máximo la comida procesada, con altos niveles de grasas saturadas y las bebidas gaseosas conseguiremos mejorar nuestro peso y salud. Recuerda que es muy saludable beber agua.

Otro factor básico es desayunar todos los días. En esta primera comida del día, se debería incluir alimentos lácteos como leche, queso o yogur, a poder ser desnatados, junto con cereales integrales. Además, en un desayuno equilibrado no pueden faltar las piezas de frutas frescas o los zumos naturales sin azúcares añadidos.

Consulta con tu médico de cabecera o un nutricionista especializado la dieta que quieres comenzar a seguir. Existen problemas de salud, como la diabetes o celiaquía, que no permiten ingerir todos los alimentos. Por tu bienestar, es básico que tu dieta la controle un especialista.

Hábitos de vida saludables complementarios

Aparte de seguir una rutina de ejercicios físicos y complementarla con una dieta saludable, existen otras conductas que se presentan básicas para mejorar nuestra salud.

El descanso es una de ellas. Crear unos hábitos de descanso nos ayuda a reducir el estrés, mejorar nuestro sistema cardiovascular y también ayuda al cerebro.  Los expertos aconsejan que las horas de sueño diarias no bajen de 7.

Nada de tabaco, alcohol o drogas. Son vicios nada saludables que solo hacen crearnos problemas muy serios que a la larga, nos pueden salir muy caros.

Así que recuerda, sigue una dieta variada y equilibrada y combínala con una rutina semanal de ejercicio físico para estar sano tanto por fuera como por dentro.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias para posibilitar, personalizar y analizar la navegación, mejorando la calidad de los servicios. Si continua navegando, acepta su uso conforme a lo indicado en la Política de Privacidad y Cookies. Puede cambiar sus preferencias en su navegador.