Young man measuring her waist. Isolated on white.

Solemos ser receptivos a los tópicos y a las ideas preconcebidas. Pero también sabemos que, por mucho que se repita una idea, no significa necesariamente que sea veraz. La vida está llena de estereotipos y prejuicios carentes de fundamento y, cuando parece que lo tienen, desaparece de la noche a la mañana.

Uno de los tópicos más usuales se refiere a la relación directa que existe entre la obesidad y los altos niveles de presión sanguínea y colesterol. Pues bien, según estudios científicos recientes, un buen porcentaje de personas aquejadas de un elevado exceso de peso han resultado con niveles perfectamente normales en comparación con otras de peso normal. Es más, estas últimas incluso presentaban algunas anomalías cardiometabólicas: presión arterial alta, perímetro abdominal elevado, niveles altos de triglicéridos, colesterol, hiperglucemia…

Por tanto, a priori, estar delgado no es garantía de buena salud . Estas personas presentaban factores de riesgo de tipo coronario o diabetes debidos, fundamentalmente, a sus costumbres sedentarias y a la ubicación de su grasa corporal, que en realidad era poca o nula a primera vista. El problema es la grasa que no se ve. La grasa visceral en y entre órganos internos es más peligrosa que la que se aloja en muslos o nalgas.

Esto no quiere decir, obviamente, que tener sobrepeso sí sea garantía de buena salud. El sobrepeso no es deseable en ningún caso. La grasa corporal, se sitúe donde se sitúe, suele indicar una mala alimentación y falta de ejercicio físico. Por este motivo, tampoco es deseable tener un peso adecuado si tenemos un elevado porcentaje de grasa visceral.

Grasa visceral y grasa periférica

La grasa visceral se encuentra en la zona del abdomen y rodea los órganos internos que se encuentran allí. Hace que el vientre sea prominente y es más común, por razones genéticas, en hombres que en mujeres, aunque a partir de los 60 años el riesgo suele ser similar en ambos sexos. La grasa periférica, por el contrario, se registra en brazos, glúteos, caderas y piernas. Es más común entre el género femenino.

La más peligrosa es la visceral porque genera una serie de sustancias tóxicas que dan lugar al llamado síndrome metabólico o de resistencia a la insulina, que da lugar a las enfermedades metabólicas (hipertensión, diabetes), pero también a problemas reumatológicos que provocan el deterioro de nuestros huesos y articulaciones, además de problemas respiratorios.

Cómo sabemos si tenemos grasa visceral

La acumulación de grasa visceral es un factor del IMC (índice de grasa corporal) para evaluar el riesgo de sufrir enfermedades metabólicas. Debemos tener en cuenta que el IMC no distingue entre tejido magro y tejido graso. Por tanto, no nos sirve para evaluar nuestro riesgo cardiovascular.

Para saber si tenemos o no grasa visceral podemos utilizar varios métodos que nos pueden indicar si corremos o no ese riesgo:

  • Medida de la circunferencia de nuestra cintura
  • Índice cintura/cadera
  • Índice cintura/altura (que es más reciente y nos dice que nuestra cintura debería tener el valor de la mitad de nuestra altura)

Qué hacer para eliminar la grasa visceral

Para eliminar la grasa visceral y reducir los riesgos de almacenarla es necesario hacer ejercicio habitualmente y cuidar nuestra alimentación: reducir el consumo de alcohol y de azúcar, controlar nuestro colesterol y llevar una dieta rica en calcio y fibra.

No se trata solo de una cuestión estética. Se trata de nuestra salud y está en nuestras manos ponerle remedio. De hecho, debemos saber que la grasa visceral es la primera que se elimina con el ejercicio , a diferencia de la exterior, que tarda más en desaparecer.

En los centros INACUA te ayudaremos a cumplir estos objetivos y, con esfuerzo y constancia, seguro que lograrás reducir y eliminar el exceso de grasa en tu cuerpo.

Tienes un amplio abanico de actividades colectivas que te harán más entretenido y motivante el entrenamiento. Consulta a nuestros entrenadores cuál se adapta mejor a tu condición física y comienza el desafío. Destacamos clases dirigidas con un alto componente aeróbico, como Ciclo indoor, Fit Box, Body combat o Zumba si te gusta bailar. O también de tonificación, como Body Pump, Gap o Cross Inacua.

Si eres principiante comienza con actividades suaves y ve subiendo el ritmo poco a poco. Si llevas tiempo entrenando y no consigues eliminar ese exceso de grasa, seguramente necesites incrementar la intensidad de tu entrenamiento, ya que tu cuerpo se ha adaptado a ese ritmo. Para todo esto lo mejor es que hables con nuestros instructores y ellos te indiquen la rutina que debes seguir.

El entrenamiento en circuito, con un número elevado de repeticiones y con descansos cortos, es una gran manera de reducir grasa, aumentando así el metabolismo basal que hará que quemes más en estado de reposo. Prueba con las clases de  Inacua TRX, Acondicionamiento físico, Inacua Intensity, o Tabata.

Todo esto nos ayudará a combatir la grasa en general, sin olvidar que debemos tratar de llevar un estilo de vida mejor, basado también en una buena nutrición y en dormir las horas adecuadas. Y, como complemento ideal, podemos practicar, por ejemplo, algún tipo de actividad como el yoga para mejorar nuestra salud mental, tan importante como la física.

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