Es probable que hayas oído hablar alguna vez del somatotipo, palabro que tiene su origen en la teoría de un psicólogo estadounidense llamado William Herbert Sheldon que, allá por la década de los 40 del pasado siglo, clasificó el físico humano en tres tipos según su estructura corporal. Esto quiere decir que todos nosotros tenemos tres características hereditarias principales que se manifiestan en nuestro cuerpo en distinto grado: endomorfia, mesomorfia y ectomorfia.

  • Si tu somatotipo es endomorfo, en tu cuerpo suele predominar la flacidez y hay una predisposición a engordar. La ventaja, por otro lado, es que desarrollas músculo fácilmente.
  • Si en tu cuerpo predominan los músculos, tienes mayor inclinación a aumentar tu masa muscular. Si es tu caso, tu somatotipo es mesomorfo. Es el físico que todos envidiamos, el de genética más perfecta. Pierdes grasa fácilmente y ganas músculo de forma rápida.Tu cuerpo es atlético (con forma de reloj de arena en mujeres), acumulas poca grasa y tienes una musculatura visiblemente más desarrollada.
  • Y si tu somatotipo es ectomorfo, lo más seguro es que seas una persona delgada por naturaleza, que no acumulas grasa y que te es muy difícil generar músculo.

La teoría de Sheldon se aplica tanto a hombres como a mujeres de todas las edades. De hecho, es de gran utilidad para determinar las transformaciones corporales durante todas las etapas de la vida y, además, nos ayuda a definir nuestro entrenamiento y nuestros hábitos alimenticios.

Conoce tu somatotipo

Según nuestro tipo de cuerpo tendemos más a ganar o a perder peso y/o músculo. Por eso es importante que conozcamos nuestro somatotipo para comprobar qué dieta se ajusta más a nuestras necesidades y qué tipo de ejercicio físico es el más adecuado.

Esto es lo que debes tener en cuenta según tu somatotipo:

  • Endomorfo: Tu metabolismo es lento, por lo que tiendes a acumular más la grasa. Tienes que controlar las calorías que ingieres, reducir el consumo de grasas y azúcares simples, y comer cuatro veces al día sin picar nada entre horas. Los malos hábitos y los desórdenes alimenticios te hacen acumular grasas y, por tanto, engordar rápidamente. Debes esforzarte muchísimo para perder grasa, por lo que tienes que comer de forma saludable y realizar mucho ejercicio aeróbico para conseguir bajar de peso.

Porcentajes nutricionales recomendados para endomorfos: 55% de carbohidratos, 30% de proteínas, 15% de grasas.

  • Mesomorfo: Aunque te veas bien físicamente tienes que seguir buenos hábitos alimenticios porque tu genética perfecta puede perderse con el tiempo y puedes acumular grasas si no te alimentas correctamente.

Porcentajes nutricionales recomendados para mesomorfos: 60% carbohidratos, 20% proteinas, 20% grasas.

  • Ectomorfo: Tu metabolismo suele ser rápido, por lo que deberás comer más veces que el resto de somatotipos. Esto significa de 6 a 8 comidas al día en lugar de las 5 recomendadas para los demás. Puedes comer prácticamente de todo sin preocuparte porque no tienes tendencia a engordar. Eso sí, debes tener cuidado con las grasas si tienes el colesterol alto.

Porcentajes nutricionales recomendados para ectomorfos: 50% de carbohidratos, 30% de proteínas, 20% de grasas.

De todos modos, para ser precisos, debemos tener en cuenta que en la vida real hay más de tres somatotipos. Es fácil encontrar ectomorfos perfectos, pero también mesomorfos con grasa como los endomorfos. Es decir, una combinación de los dos.

Para concluir, ahora que ya nos suenan un poquito más todos estos palabros, sólo nos queda animaros a comenzar el nuevo año con el propósito de conseguir el soñado cuerpo mesomorfo.

¡Feliz 2018!

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