El pan no es ese alimento diabólico que no nos permite perder peso cuando lo necesitamos.

No. El pan no es ese alimento diabólico que no nos permite perder peso cuando lo necesitamos. Nada más lejos de la realidad. Puede y debe ser parte de una dieta saludable y equilibrada que nos ayude a mantener la forma o reducir nuestro peso corporal.

Pero es cierto que no vale cualquier pan. Debemos descubrir cuál se adapta mejor a nuestras necesidades para incluirlo en nuestra dieta y tener en cuenta que, tomado con moderación, el pan no engorda y, además, proporciona grandes beneficios. Conviene, por tanto, saber qué tipos de pan son más saludables y no olvidar que es fuente de fibra e hidratos de carbono, dos nutrientes imprescindibles para nuestro organismo y su buen funcionamiento. Además, nos aporta aminoácidos, vitaminas, minerales…

Como decimos, consumido con moderación no incrementa nuestro peso. Esto quiere decir que no debemos excedernos de 250 gramos diarios, que es la cantidad recomendada por la Organización Mundial de la Salud. Y, por supuesto, no excedernos con los acompañantes (mantequillas, embutidos, etc.), que sí son los culpables de darle mala fama al pan.

El pan más aconsejable y el menos recomendado

El pan más saludable es el que contiene más grano y está compuesto al 100% de harina integral. Y el menos saludable es el pan de molde porque contiene más grasas, azúcares y aditivos para que pueda conservarse durante más tiempo. Por tanto, es importante mirar los ingredientes para poder elegir con buen criterio.

Entre los más aconsejables destaca, sin duda, el pan de trigo integral que es, además, el pan más conocido a nivel popular. Tiene un alto contenido en fibra, por lo que es muy recomendado para favorecer el tránsito intestinal, evitar el estreñimiento y prevenir el cáncer de colon. Es muy importante que este tipo de pan esté compuesto de grano entero y la harina sea solo de trigo, sin mezcla con otros ingredientes.

El pan de avena es otro de los tipos más saludables. La avena se combina con la harina de trigo y el resultado es un pan que, además de ser muy digestivo, es más tierno y menos seco que el que se elabora únicamente con trigo. Y, al tener también un alto contenido en fibra soluble, es un alimento ideal para reducir los niveles de colesterol en nuestro organismo.

Por último, aunque no es tan popular como los anteriores, tenemos el pan de centeno, que resulta una opción tan saludable como los anteriores gracias a su alto contenido en proteínas, fibra y vitaminas. Al combinar muy bien tanto con dulce como con salado, es ideal para el desayuno. Además de ser muy sabroso, es el pan que más fibra y nutrientes tiene.

Así que, ya sabes, si te gusta el pan y quieres llevar una vida más saludable, mantener tu peso o perder algún kilito de más, solo tienes que elegir el tipo o tipos que más te gusten y disfrutarlos.

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