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El día 7 de abril, se celebra el Día Mundial de la Salud y tras varias semanas en casa confinados y que no han sido nada fáciles de llevar, os queremos invitar a todos a leer este artículo acerca de la salud en todos sus campos y dimensiones.

23 días han pasado desde que tuviésemos que mantenernos en casa para cuidar nuestra vida y la de todas aquellas personas que nos rodean y conviven con nosotros. Así es, el coronavirus ha marcado un antes y un después para todos y cada uno de los españoles -en realidad, para prácticamente el mundo entero-. Tenemos que tener en cuenta, que este parón obligatorio lo superaremos con la colaboración y la solidaridad de todos, y, que más pronto que tarde estaremos viviendo como hasta lo hacíamos antes.

Hoy, día 7 de abril, se celebra el Día Mundial de la Salud y tras varias semanas en casa confinados y que no han sido nada fáciles de llevar, os queremos invitar a todos a leer este artículo acerca de la salud en todos sus campos y dimensiones.

Existe la creencia errónea de que la salud comprende exclusivamente el estado físico del cuerpo. En este sentido, las inestabilidades mentales y las enfermedades derivadas de las mismas son tratadas con recelo y de cierto modo, son censuradas.

Para entender bien las dimensiones que componen la salud es necesario atender a la definición que ofrece la OMS: “estado de bienestar físico, mental y social y no simplemente la ausencia de enfermedad o debilidad”. Partiendo de aquí, el estado mental es un factor determinante del campo físico y viceversa. Además, la salud psíquica puede ser el detonante para otro tipo de patologías tales como la diabetes, cardiopatías y determinados tipos de cáncer. No obstante, la propia cuarentena puede generar un impacto psicológico sobre nosotros como pueden llegar a ser el estrés postraumático, estrés, rabia o confusión son algunos de los efectos que pueden llegar a aparecer con carácter inmediato y a largo plazo.

Ante esta situación excepcional, en el plano mental es necesario tratar el tema de forma racional y tratando de llevar a cabo tu rutina diaria, así como un mantenimiento de las conexiones sociales. Por otro lado, atiende a tus señales de estrés y reconoce en todo momento los requerimientos de tu cuerpo a nivel físico y emocional. Para ello, es muy importante -más si cabe- empezar a realizar deporte si no lo hacías antes, así como, mantener tu nivel de actividad si ya eras deportista previo a la cuarentena. Además, un complemento esencial e indispensable para mitigar los efectos adversos de no poder salir son: la alimentación y el sueño. En este sentido, la comida debe ser saludable, sobre todo ahora que es más complicado salir y poder realizar actividades complementarias al deporte en sentido estricto, tales como paseos, etc. Respecto al sueño es importante seguir una rutina de sueño con regularidad, ya que, en muchos casos, debido a la ausencia de la necesidad de salir y trabajar, encontramos en la noche un aliado perfecto para jugar a videojuegos y ver películas o series. De este modo, nos restamos horas de descanso que generalmente obtenemos gracias a levantarnos más tarde y esto es bastante perjudicial, puesto que, supone una ruptura de la rutina.

¿Qué podemos hacer desde el punto de vista del ejercicio? La respuesta es bien sencilla. Cualquier deporte o forma de actividad física, repercute sobre el sistema nervioso central, de este modo, estabiliza determinadas proteínas y contribuye a la disminución de riesgo, en cuanto a la aparición de enfermedades. Además, la actividad deportiva genera la secreción de endorfinas. Estas proteínas tienen la capacidad de generar relajación y felicidad. Por otro lado, una serie de beneficios asociados son: el aumento de la autoestima, de la autoconfianza, la estabilidad emocional, mejora en el rendimiento intelectual, mayor independencia y mejora en la memoria.

Sin lugar a duda son todo ventajas y si encima te estás planteando si empezar a hacer deporte ahora, puedes hacer a tus niños parte activa del proceso y trabajar juntos. De manera que, normalizas la situación para ellos y a la vez reforzáis vínculos y os divertís juntos.

Una opción muy acertada para este período es el yoga, ya que, no solo va a cumplir el requisito de ser una actividad física, sino que mejora tu capacidad de concentración, así como, te permite aumentar la flexibilidad de tu cuerpo. En definitiva, una opción muy completa y sencilla en la que poco a poco irás viendo progresos en cuanto a tus capacidades y que no tendrás ningún tipo de impedimento en realizarla en casa.

No olvides prestar atención a las necesidades de tu cuerpo y las de tu mente porque saber escucharte y atender a lo que necesites supone conocerte mejor y en esta situación es muy importante saber hacerlo ¡Ánimo, ya no queda nada para volver al gimnasio!

 

 

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