Gracias mamá | Inacua
¿Cuál es el superpoder de tu madre?

Podemos regalar algo tan simple como unas gracias y un te quiero

Son días de pena, de estar separados, de sentir la distancia, la soledad y el vacío. Momentos en el que los tuyos, los que te rodean habitualmente no están físicamente a tu lado y, aunque la tecnología ayude a hacer más liviano el trago todavía no se ha inventado la fórmula para poder recibir abrazos y besos sin que un Emoji sea el intermediario, pero ¿Qué prueba de amor más grande que estar separados para estar lo más juntos posibles en poco tiempo?
Si algo nos llevamos como aprendizaje personal de la situación son las verdaderas cosas a las que tenemos que darle importancia, las personas. Por contraproducente que parezca son generalmente a lo que más desplazamos y colocamos en un lugar secundario.
Siempre priorizamos el trabajo, el estar en casa y la interacción vía online dejando de lado el contacto físico, escudándonos en que hay tiempo para volver a estar con los nuestros.
Quizás sea esto el mayor error que cometemos y generalmente, los padres suelen ser los primeros con los que pagamos esto. De hecho, cuando empezamos a salir en la adolescencia, solemos no darles el valor que deberían y empezamos a dejar de hacer cosas juntos por pasar más tiempo con los amigos con los que empezamos a construir lazos, pero que, posteriormente, también nos iremos distanciando.
Así, para cuando queramos darnos cuenta nos habremos separado de todo aquello que queremos y no tendremos el valor suficiente para hacer marcha a atrás, y recuperar todo lo que un día fue importante y que verdaderamente es lo que nos llevamos el día de mañana.
Por este motivo, más que una felicitación, lo adecuado para ellos en este caso, para las madres del mundo es un agradecimiento ¡Gracias!
Sin lugar no hay término designado para vosotras. No hay suficiente expresión de gratitud para haceros, ya que en nuestra vida habéis actuado como todo lo que el camino ha exigido y sin nunca pedir nada a cambio.
Si habéis tenido que ir a trabajar, lo habéis hecho. Si habéis tenido que cuidar la casa, lo habéis hecho. Si había dudas con los ejercicios del colegio, os cambiabais el mono de trabajo por los libros, os sentabais a nuestro lado y no importaba nada más, simplemente que pudiésemos hacer las cosas lo mejor posible con vuestra ayuda. Sin lugar a duda lo hacíais, lo hacéis y lo seguiréis haciendo porque sois increíbles.
Otro motivo más que ha llevado a cambiar la palabra ha sido porque con el paso del tiempo siempre quedan pendientes muchas cosas entre nosotros.
Frases y momentos inacabados en los cuáles nunca dijimos nada y el silencio llenó el hueco para esa palabra. Puede que fuese por vergüenza, o bien, porque consideramos que “mamá sabía lo que quería decir ese silencio”. Pero no, por muy adivinas que sean y sepan como nos encontramos, lo que nos ocurre y -por qué no decirlo- sean capaces de encontrar todo lo que perdemos en nuestros desastres de cuartos por no hacerles caso.
Necesitan algo tan simple como unas gracias y un te quiero y no es necesario irse a situaciones de carga emocional, sino prestar atención a aquellas más rutinarias, donde se nos olvida, que, por serlo, no requieren reconocimiento, ya que es lo habitual.
Sin lugar a duda, la vida es un soplo y situaciones como las que vivimos son las que nos lo demuestran. No pierdas la oportunidad de expresar tus sentimientos a tu madre porque y no dejes ni un solo momento de quererla y agradecerle todo lo que hacen por ti día a día, ya que por desgracia y con todo el dolor del mundo, por mucho que lo deseemos, no hemos encontrado la fórmula de la eternidad.

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