Las prácticas deportivas en la tercera edad deben adaptarse más que nunca a nuestro estado físico.

A medida que las personas envejecen se producen evidencias de cambios en la salud física y psicológica. Por tanto, es fundamental la práctica de alguna actividad en la tercera edad para ayudar a mantener o mejorar la condición física de las personas mayores.

El deporte no solo mejora la salud o la capacidad funcional, sino que también aporta felicidad, calidad de vida, independencia y diversión, además de luchar contra el sedentarismo. Al mismo tiempo, el deporte en la tercera edad también favorece la actividad cerebral, evita el insomnio, mejora el estado psicológico en general y previene el desarrollo de enfermedades de carácter neurodegenerativo como el alzhéimer.

Además, al llegar a esta etapa de la vida, las personas pueden disfrutar del tiempo del que no disponían antes para practicar deporte, y es muy conveniente siempre que se elija la práctica más adecuada a la edad y condición física de cada uno. Y por supuesto, deberá realizarse siempre con precaución y siguiendo las indicaciones de profesionalescuando se practique un deporte de mayor intensidad.

Hacer ejercicio no tiene que ser la búsqueda del cuerpo perfecto, sino que debemos practicarlo e incorporarlo a nuestro estilo de vida para que nos ayude a disfrutar de buena salud y se convierta en nuestro día a día.

¿Qué actividades son las más adecuadas para las personas mayores?

Las prácticas deportivas en la tercera edad deben adaptarse más que nunca a nuestro estado físico. Hay que entender que el cuerpo y los músculos ya no son los mismos que los de un cuerpo más joven, por lo que se practicarán otras rutinas más tranquilas y seguras a la par que efectivas.

Podemos elegir ejercicios y actividades que además de aportar salud, nos ayuden a relacionarnos socialmente y sobre todo nos hagan sentir bien.

Caminar

Hay diversos estudios que demuestran que andar a paso ligero tres días por semana, aproximadamente durante media hora, mejora la densidad mineral ósea de la columna y reduce el riesgo de sufrir de enfermedades cardiacas y accidentes cerebrovasculares hasta en un 27%.

 

Natación

La natación para adultos es un ejercicio muy completo, ya que se fortalecen y tonifican nuestros músculos, se mejora la resistencia, se alivian dolores e inflamaciones, se mejora la salud de los huesos y se queman calorías. A esto añadimos que la natación fortalece el corazón, regula la presión arterial y, de este modo, reducimos el riesgo cardiaco. De igual modo que ocurre con los paseos, basta con realizar la actividad 2 o 3 veces por semana durante 30 minutos al día.

Además, la natación abre el apetito y permite a los mayores conciliar mejor el sueño por las noches. Nadando se elimina el exceso de sustancias estresantes que nuestro propio organismo genera, como el cortisol.

Aquafitness

Los cursos de aquafitness dirigidos a las personas mayores tienen una baja intensidad, pero aun así se fortalecen los músculos del cuerpo, además de mejorar la higiene postural. También ayuda a socializar y permite un mejor descanso.

Yoga

El yoga es un deporte adecuado para todas las edades y sexos, siempre adaptando los movimientos y tipos de ejercicios para no sobrepasar los límites de cada cuerpo.

El yoga es una actividad ideal para el cuerpo y la mente, donde la respiración tiene un papel fundamental en el ejercicio.  Esta actividad milenaria estimula y estira los músculos de todo el cuerpo, lo que favorece la flexibilidad, la oxigenación del organismo y la mejora la postura.

Zumba

Aunque mucha gente no lo crea, bailar es uno de los mejores deportes. Movemos todo el cuerpo al ritmo de la música sin ser conscientes de ello. Bailar nos ayuda a mantenernos en nuestro peso, mejora el equilibrio y favorece la agilidad.

Es una actividad en la que se entrena el corazón y otros músculos del cuerpo, por lo que es altamente recomendable a un ritmo medio para personas con riesgo cardiovascular, ya que con una hora tres veces a la semana es suficiente para bajar los niveles de colesterol en sangre. Además te ayuda a relajarte, y si lo haces con otras personas, te sentirás mejor socializando y aumentará tu autoestima.

Ya no hay excusas para empezar a practicar deporte en la segunda juventud. Te dejamos algunos motivos más para que empieces lo antes posible a mover tu cuerpo:

  • Aumenta el estado de bienestar general
  • Ayuda a conciliar mejor el sueño
  • Disminuye el estrés
  • Mejora la movilidad y la flexibilidad
  • Ayuda a mejorar las funciones cerebrales
  • Reduce la pérdida de densidad ósea
  • Evita el desgaste muscular
  • Mejora la autoestima y la imagen corporal

En Inacua disponemos de instalaciones y actividades adaptadas a personas de la tercera edad para que todos nuestros clientes puedan hacer deporte y cuidarse de forma segura.

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